
Los ajetros navideños estuvieron teñidos de un debate público que, a mi juicio, terminó mal. El día 23 -cual mal regalo- fue aprobada la ordenanza civica, una especie de reglamento de la vida pública para Barcelona que ha generado la protesta de todos aquellos grupos y colectivos que creen que las calles son libres y para todos.
El sábado 17 se hizo una gran manifestación contra la nueva ordenanza "cívica". Nuevamente, La Vanguardia (lo siento, es un diario momio, pero es la única gran prensa que llega al castillo) me sorprendió con el lenguaje que usaba para descalificar la manifestación por el desorden con el cual había terminado, justificando de esa manera la ordenanza. La criminalización de la protesta por parte de los grandes medios es igual aquí que allá.
Pero aquí va un link a un video de la manifestación, hecho por los "buenos", para que se hagan una idea: http://leodecerca.blip.tv/file/7033
Si hablamos de civismo e incivismo, es cierto que a veces son desagradables los borrachos por la calle en las zonas donde se concentra el carrete o que las calles huelan a orina, también la basura tirada por la calle, pero eso se podria arreglar con baños públicos, poner mas basureros y tomar fuerzas para gritarle a un borracho y asustarlo si se pone cargante, que a fin de cuentas son inofensivos en su mayoría. Sólo una cosa puede ser peor que el incivismo y eso es HACER MAS LEYES, poner más cuadrículas a nuestra vida ya bastante regulada. Las leyes son una trampa porque siempre traen más leyes tras de sí. Qué vendrá después?
1 comentarios:
chiara, estoy muy de acuerdo con lo que planteas.Asi va el mundo!
saludos,
pepe
(te pareces a la mafalda...jajaj)
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